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Si no es ahora… ¿Cuándo?

Publicado por IvLjdYuEwh en diciembre 17, 2020
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Por: Fátima Miranda

¿Qué significa un cambio de casa? ¿Cuántas veces has experimentado la necesidad de dejar la vivienda en la que habitas? ¿Crees que necesitas un nuevo espacio en donde vivir? ¡Vale la pena pasar por la tarea de empacar tus pertenencias, contratar una mudanza, mudarte y desempacar!

Quizá parezca un titánico esfuerzo, y quizá el sólo pensarlo pueda agotarte, pero ¿sabes la recompensa que obtienes?

Los seres humanos por lo general somos seres de costumbres, nos sentimos bien si estamos en un espacio en donde nuestras necesidades básicas y emocionales estén cubiertas, un hogar es y será por siempre el sitio en el que nos sintamos más seguros y confiados, no es sólo el espacio en el que se llega a descansar y se recargan energías para un nuevo día, pues más allá de las paredes, el techo y el piso que nos resguardan del frío, el calor, la lluvia o los peligros, es el punto en donde convivimos con nuestros seres queridos.

Es ahí en donde los sueños y los proyectos fluyen, en donde se tiene todo lo que se puede pedir, la familia reunida, el bienestar, y espacios como la cocina en donde preparas los alimentos que mantienen sanos a tu pareja y a tus hijos, o a ti mismo si es que vives solo.

Por esta razón, encontrar el lugar ideal es esencial para la salud del cuerpo, el alma y la mente, triada inseparable que debe estar en equilibrio perfecto.

Se nos ha dicho que los lugares en donde no nos sentimos plenos no son sanos, y es que quizá hay factores que nos hacen sentir incómodos, como el hecho de que no existan las condiciones de iluminación, ventilación, limpieza o espacio, cuestiones que provocan que nos hacen sentir que no estamos conformes. O quizá cuentas con vecinos ruidosos o la colonia en la que estás no es segura.

Contar con un lugar ideal significa dejar atrás cualquier conflicto con el entorno, por eso elegir el lugar perfecto es cuestión no sólo de gusto, estilo o presupuesto, hay que confiar en el instinto, en cómo te hace sentir esa edificación, a final de cuentas será el espacio en donde vivas los mejores momentos de tu existencia.

¿De qué te sirve tener una casa con amenidades, alberca, área verde, juegos, bar, si tu estado anímico no encaja? Claro que es primordial encontrarse en un lugar que reúna los requisitos que tú siempre has deseado, pero encontrarse en disposición de amar ese espacio, lo es todo.

¿Has estado en algún espacio en donde el desorden te provoca ansiedad y desazón? De ahí la necesidad de desapegarse de ropa, artículos y documentos que ya no te sirven, es vital para nuestra salud emocional y claridad mental, no conservar aquellos objetos que te roban tu paz mental, los recuerdos galopan y no siempre traen buenas noticias, deja que se vaya lo que te estorba, date oportunidad de fluir y evitar que éstos te rebasen.

Es obvio que un cambio de casa conlleva estrés, compañero inalienable de los movimientos, sin embargo,  la adrenalina que produce es positiva para dejar la parálisis, salir de la zona de confort y buscar alternativas para una vida más excitante.

Todo cambia, el cómo te moverás, los lugares por los que transitarás, los sitios para provisión de víveres y los lugares a donde se acude para el esparcimiento, pero nada debes temer, debes proceder con la misma confianza que has tenido en el ambiente de lo conocido, nada te quitará la experiencia de vivir una nueva aventura en donde el protagonista eres tú.

Anda, ¿qué esperas? Motívate a dar el paso, salir de la rutina y encontrar nuevos caminos que te lleven a una vida mejor, sal de tu comodidad porque sabes que estarás dejando atrás el automatismo y estarás actuando con miras a aprovechar cada instante de vida que en sí mismo es un ladrillo que construirá la casa de tus sueños, el lugar en donde no sólo verás pasar la vida sino en donde la disfrutarás al máximo, al lado de quienes más amas.

Si no es ahora… ¿Cuándo?

 

 

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